La obesidad es el principal factor de riesgo mortal en jóvenes con Covid-19

La endomanga gástrica de Ilahy permite adelgazar 25 kilos en nueve meses sin cirugía invasiva ni cicatrices externas
17/06/2020 - 

Por Lucía Guirado

El confinamiento ha conseguido, entre otras cosas, que muchas personas se alimenten peor que nunca y cojan algunos kilos. Pero si asusta subirse a la báscula, más lo hará saber hasta qué punto es perjudicial el sobrepeso para combatir el Covid-19.

Tener kilos de más no es sólo una cuestión estética. La obesidad es una enfermedad en sí misma que acarrea problemas muy graves para la salud en cualquier circunstancia pero, más aún, cuando el coronavirus se adueña del organismo. La obesidad es el primer factor de riesgo mortal en jóvenes con Covid-19 y el segundo, después de la edad, en toda la población. El exceso de grasa empeora el diagnóstico y aumenta los casos de ingresos en pacientes menores de 65 años.


Bajar de peso y erradicar la obesidad es siempre muy importante pero imprescindible en estos momentos. La doctora María Ángeles Burguete, médico estético y nutricionista de la Clínica Ilahy en IMED Valencia, ha explicado en el espacio de salud de Plaza Radio los motivos por lo que es tan perjudicial la obesidad y cómo nos podemos deshacer de ella de forma definitiva y sin efecto rebrote.

Son numerosos los estudios, como los realizados por la Universidad de Nueva York, que confirman que el exceso de grasa es el factor crónico previo más determinante en las hospitalizaciones por coronavirus. 


En Reino Unido el 65% de los pacientes ingresados en UCI padece obesidad, algo que también se confirma en España o en China. Así, el principal factor de riesgo en personas que tienen entre 18 y 65 años es la obesidad. Es decir, cuando la edad no es elevada, la obesidad empeora el pronóstico por Covid-19. Y no solo en jóvenes, también en niños es un factor que agrava el problema.


La doctora Burguete ha explicado algunos de los motivos de esta influencia. La obesidad lleva asociada una inflamación crónica originada por el exceso de tejido adiposo, lo que produce una disfunción metabólica que puede conducir a dislipidemia, resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular que también se han barajado como factores de riesgo de Covid-19. El coronavirus provoca una inflamación en nuestro organismo que, unida a la que padece el organismo por el exceso de peso, puede llegar a ser mortal.



El coronavirus se asienta en la grasa
Por si fuera poco, las personas con sobrepeso tardan más tiempo en expulsar el virus de su organismo y la infección permanece en ellos mucho más tiempo que en la media de la población. Entre otros motivos, porque el virus tiene una puerta de entrada a las células, el receptor ACE-2, muy presente en el tejido pulmonar pero también en el tejido adiposo o grasa. La persona con sobrepeso tiene una enorme cantidad de tejido adiposo así que el coronavirus se introduce con gran facilidad. Además, el organismo de los obesos tiene una alteración de la respuesta inmune por lo que responden peor frente a una infección aguda y también frente a los tratamientos.

Otro factor muy preocupante es que suelen padecer el síndrome de hipoventilación, respiran con mayor dificultad, cuesta más intubarlos y tienen mayor necesidad de ventilación mecánica. La movilidad del diafragma se reduce y, en posición horizontal, la capacidad pulmonar disminuye por la grasa abdominal.



Los especialistas aconsejan a las personas obesas reducir su peso para que enfrenten mejor un posible rebrote de coronavirus. Hoy en día existen muchos tratamientos para terminar con el exceso de peso. La Unidad de Nutrición y Obesidad de la Clínica Ilahy de IMED Hospitales cuenta con un equipo de médicos multidisciplinar compuesto por endoscopistas, cirujanos bariátricos, psicólogos, nutricionistas, enfermeros y nutricionistas que tratan al paciente de forma individualizada y le hacen un estrecho seguimiento durante y después del tratamiento. A esta unidad acuden tanto personas que solo tienen algún kilo de más como pacientes con obesidad mórbida. Para cada uno existe una técnica diferente pero a todos les une algo fundamental: cambiar el estilo de vida y los hábitos alimenticios.



La Endomanga Gástrica, la reducción del estómago en un 65% sin cirugías
Entre los tratamientos se encuentra el balón gástrico, el método POSE, la cirugía bariátrica y una nueva técnica que reduce hasta un 65% la capacidad del estómago: la endomanga gástrica. Se realiza por vía oral, no deja cicatrices externas y en doce horas estás en casa.

En líneas generales, se puede perder una media de 25 kilos en los primeros nueve meses pero, si la implicación del paciente es total, la pérdida de peso puede ser mucho mayor. El procedimiento dura unos 45 minutos y la recuperación es muy rápida. En uno o dos días puedes hacer vida normal. A partir de ahí, el equipo médico inicia un control y seguimiento del paciente indicando las pautas adecuadas para que adquiera unos hábitos saludables y consiga una mejora sustancial en su calidad de vida. La endomanga es una técnica no invasiva y muy avanzada capaz de soportar las contracciones musculares del estómago y que mantiene los resultados a largo plazo.



Está indicada para personas que no quieren o no pueden realizarse una cirugía bariátrica y que tienen un índice de masa corporal mayor a 36. El objetivo del tratamiento de la endomanga gástrica no es sólo perder peso sino también solucionar las comorbilidades asociadas a la obesidad: hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes…



Comer de todo, pero sano
La doctora Burguete ha hecho hincapié en que debemos alimentarnos bien para combatir al Covid-19. Ha señalado que debemos “comer de todo, pero sano. No debe faltar en nuestro menú las proteínas ya que nuestros anticuerpos están hechos de proteína y, por supuesto, las vitaminas y minerales ya que intervienen en nuestra reacción inflamatoria y en los procesos biológicos. Pero no solo hay que tomar la vitamina C y Zinc, sino que también es importante el Magnesio y, por supuesto, el Hierro, entre otros”.



La responsable de la Unida de Obesidad y Nutrición de Ilahy de IMED Valencia considera que los ácidos grasos Omega-3 son fundamentales y se encuentran en alimentos como el pescado azul o el aguacate pero, a veces, hace falta tomar suplementos para llegar a las dosis que eliminan la inflamación.



Pero el alimento estrella y que se debe consumir a diario en pequeñas cantidades son los frutos secos. Eso sí, con control porque tienen muchas calorías. La doctora Burguete recomienda comerlos a primera hora de la mañana y “contados. No hay que consumir más de quince almendras o cuatro nueces”.



Lo que está claro al es que hay que controlar el peso y ahora, más que nunca, guiados por un profesional. Debemos llevar una alimentación sana y no hacer dietas por cuenta propia ya que puede implicar una bajada de defensas muy peligrosa en estos momentos.