Bruno Murciano Viticultores no quiere presentarse solo como una bodega. Su nombre ya marca una declaración de intenciones: el proyecto nace del viñedo, del trabajo familiar y de la defensa de un territorio vinculado históricamente al vino. Así lo explica Bruno Murciano en una entrevista realizada en Go Global, donde ha participado para dar a conocer sus vinos artesanos y explorar nuevas oportunidades de internacionalización.
El proyecto familiar está impulsado por Bruno Murciano junto a su hermano José Luis y su padre Julián. Aunque cuentan con una pequeña bodega en Utiel, Murciano insiste en que la clave está en el concepto de viticultores. La base de su trabajo son las parcelas viejas y centenarias situadas en el entorno de Caudete de las Fuentes, Utiel, Venta del Moro, Villargordo del Cabriel y otras zonas próximas al parque natural de las Hoces del Cabriel.
La historia de Bruno Murciano Viticultores está profundamente conectada con la hostelería. La familia procede del antiguo Asador Cris, en Caudete de las Fuentes, junto a la Nacional 3. Con la llegada de la autovía A-3, aquel flujo de viajeros que sostenía parte de la actividad hostelera de la zona fue desapareciendo. Los hermanos Murciano desarrollaron entonces sus trayectorias fuera: José Luis como cocinero y Bruno en el mundo de la sala y la sumillería, con formación y experiencia en Francia, Oxford y Londres.
Con el tiempo, ambos decidieron regresar al territorio para unir vino, gastronomía y experiencia. El antiguo Asador Cris se ha transformado en La Vinería de Hermanos Murciano, un espacio gastronómico pensado para recibir visitantes y ofrecer una propuesta de enoturismo ligada a la historia, el paisaje y la cultura del vino.
La empresa ofrece actualmente varias experiencias abiertas al público. La primera es Más que almuerzo, una propuesta que combina almuerzo gastronómico, vinos, visita al poblado íbero de Kelin, paseo por viñedos centenarios y una breve visita a la bodega. La segunda es una experiencia de gastrocomida con menú degustación de siete platos y armonía con siete vinos. Además, la compañía organiza experiencias personalizadas y eventos en un espacio preparado para grupos familiares, profesionales o celebraciones.
En Go Global, Bruno Murciano busca presentar sus vinos a importadores internacionales y abrir nuevos mercados con una estrategia prudente, basada en el crecimiento a medio y largo plazo. La firma ya tiene presencia en destinos como Londres, París, Varsovia, Zúrich y Suecia, y aspira a llegar a una decena de países en los próximos años.
Su apuesta combina identidad local e internacionalización: vinos artesanos, defensa de la variedad bobal, recuperación de viñedos centenarios y una experiencia enoturística que reivindica el valor cultural, gastronómico y económico del interior valenciano.