La internacionalización industrial exige tiempo, adaptación y una lectura precisa de cada mercado. Esa es una de las principales ideas que defiende Carlos Taberner, CEO de Taberner, empresa especializada en el desarrollo y fabricación de soluciones a medida para la industria alimentaria, en una entrevista realizada en el marco de Go Global.
Taberner trabaja principalmente para el sector cárnico, los platos preparados y el canal food service. La compañía desarrolla productos en polvo, líquido o pasta, con un catálogo que combina referencias estándar y soluciones personalizadas para clientes. Según explica su CEO, la empresa cuenta con unas 400 referencias, que después adapta en función de las necesidades concretas de cada mercado, cliente o aplicación industrial.
La compañía acumula alrededor de 30 años de experiencia exportadora y actualmente mantiene un equilibrio prácticamente paritario entre mercado nacional e internacional. Su actividad exterior representa aproximadamente el 50% del negocio, con presencia en países europeos como Francia, Portugal, Italia, Suiza, Benelux o Rusia, además de mercados en África y Sudamérica.
África es uno de los territorios estratégicos para Taberner. La empresa lleva años trabajando en distintos países del continente y ha incorporado perfiles comerciales y técnicos con dominio de idiomas como el árabe y el francés para atender mejor las necesidades locales. Sudamérica también ocupa un lugar relevante en su estrategia, tanto por la cercanía idiomática como por el valor positivo que la marca España mantiene en muchos mercados de la región.
Taberner participa en Go Global dentro de la mesa redonda Las voces de la nueva internacionalización: estrategias para empresas industriales internacionalizadas. Para su CEO, aunque se hable de una nueva internacionalización, la base sigue siendo muy parecida a la de hace décadas: estudiar el mercado, pisarlo, hablar con posibles clientes, detectar necesidades reales y valorar si la empresa es capaz de adaptar su producto.
Lo que sí ha cambiado es el entorno regulatorio y técnico, especialmente en alimentación. La gestión de alérgenos, las exigencias de etiquetado, la búsqueda de ingredientes sin trazas y la demanda de etiqueta limpia obligan a las empresas a extremar el control en producción y formulación. En un sector como el alimentario, internacionalizarse no consiste solo en vender fuera, sino en cumplir normativas, preferencias y requisitos específicos de cada país.
Carlos Taberner resume la estrategia con una idea clara: buscar un buen partner local, armarse de paciencia y no subestimar ningún mercado. A su juicio, no existen mercados fáciles. Las empresas que quieran salir al exterior deben asumir que encontrarán dificultades, identificarlas cuanto antes y trabajar para adaptarse.
Su experiencia en Go Global muestra una internacionalización construida desde la industria, el conocimiento técnico y la constancia: soluciones alimentarias a medida, adaptación regulatoria y una visión de largo plazo para competir en mercados cada vez más exigentes.