Hay productos que no solo se comen: anuncian una época del año. Las clóchinas son uno de ellos. Cuando empiezan a aparecer, el verano ya asoma por la ventana y la mesa pide algo sencillo, fresco y con sabor a mar.
El nuevo episodio de EntreNosotros cuenta con la participación de Mamen Eslava, del departamento de comunicación de Consum, para hablar de este clásico tan nuestro, muy ligado a la Comunitat Valenciana y a los meses de mayo a agosto. Las clóchinas se cultivan en los puertos de València y Sagunto, y quizá por eso tienen ese punto de proximidad que las hace especiales.
Aunque a veces se comparan con los mejillones, aquí hay debate. La clóchina suele ser más pequeña, pero también más intensa y concentrada en sabor. Vamos, que no necesita mucho artificio para lucirse.
De hecho, la receta tradicional es casi una declaración de principios: al vapor, con ajo, limón, laurel, pimienta, un poco de aceite de oliva virgen extra y poco más. Si se quiere dar un toque distinto, un chorrito de vino blanco puede aportar aroma sin tapar ese sabor marinero.
Pequeñas, sabrosas y muy de temporada, las clóchinas son uno de esos placeres sencillos que saben a verano compartido.